9/17/2006

...en el olvido de los grandes



HOY MURIÓ RUBÉN MARCOS

Porque un miembro del Ballet ha muerto
pido me demuestren, de una vez, el sentido de la vida,
antes de que este cielo de agosto me haga bajar los ojos
hacia una U en quiebra, una ciudad en ruinas
y el canto a Los de Abajo y el llanto por los viejos hinchas se confundan
en un mismo lamento, un aullido de dolor en lo alto de este coro
y las flores de septiembre sean las ánforas para sus siete pulmones
con un soplo final, afónico y oscuro.

Ni tú ni yo lo conocimos,
no nos dimos el tiempo, tampoco le dieron la medalla
esa justo antes de morir, a estadio lleno
porque era como nosotros… qué digo, mejor, mucho mejor,
el único que dio la cara el 66; pero que nadie agradeció
ni cuando junto a otros héroes nos dio cinco campeonatos
después hizo lo suyo: vivió en el olvido de los grandes
con el corazón en la mano
vino a su propia casa
y los suyos, preocupados por revender entradas y por quiebras
no lo recibieron.

Observen niños sus jugadas;
busquen videos, fotos viejas
no se queden con lo dicho por Bianchi o por Guarello
véanlo jugar, imiten su entrega y su talento, su imagen recortada amarillenta:
algo todavía resplandece, porque Rubén Marcos no murió a los 63 años
en Osorno, lejos de los gritos de la hinchada de verdad
esa que sí lo vio jugar, que hoy apagará la radio y guardará silencio
para escuchar cómo pasa aquel número seis por calle Grecia
resoplando siete veces más fuerte
vivo, vivo
incansable
luminoso como el color azul de las estrellas.

8/10/2006

La pelota no se mancha



GENIO Y FIGURA

Al Diez

Yo soy como el fracaso total del fútbol, ¡oh Puerto!
El tango frente a frente al mismísimo Havelange
dialoga con la FIFA tremenda, con sus sueldos,
y mi dolor chorrea de sangre el recortán.

Aunque sus heridas lo hacen parecer cansado y viejo,
anoche, por TV, Dios llevaba mundos con la mano
así, mi niña, solo contra todos, y tú gritaste: “Diego”
y hablas de tu “Diez”, sin verlo jugar.

La pelota no se mancha, ni con plata ni con coca,
porque una vez más se levantó haciendo la rabona
en honor de los caídos, olvidados como uno: pobre infeliz.

Enemigo total, el Diego aúlla todavía por los barrios,
y juega cada vez más bárbaro, más bárbaro, más bárbaro
que el mejor equipo de la historia de Brasil.

7/02/2006

Toda figura necesita ayuda de todas las demás



EL LATERAL JOSÉ MARÍA LIZAMA

1
José María Lizama, nacido en noviembre
17 años, sin señas particulares de alcoholismo
huérfano de madre y no fichado hasta el presente en ningún club,
admite haber golpeado a su novia en estado de preñez
y provocado de esta forma la pérdida del hijo:
La conoció en una pensión cerca de Chuqui,
ella enjuagaba los uniformes de cadetes
todo el tiempo de sus 15 primaveras con esmero;
un día el Cacho se acercó y la tomó con fuerza de las faldas.
Y a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda figura necesita ayuda de todas las demás.

2
Qué manera era esa de pecar de pecar
decían las señoras de la casa y directivos,
pero Lizama era la estrella, quizás el único sub-20
con posibilidades de ser seleccionado nacional,
un día el Cacho me pidió en secreto 30 lucas,
y yo le presté las 20 que tenía sin entender muy bien lo del “atraso”;
la niña casi muere en la camilla de una mediagua
y por extraña razón el gil la cargó conmigo
como si mis pocos pesos fueran los culpables
de aquella terrible infección intrauterina.
En cuanto a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda gran figura necesita ayuda de todas las demás.

3
Después de hablarme sobre la infertilidad de la muchacha
me quitó el saludo y las cosas empezaron a cambiar
Lizama no fue nunca más el joven esforzado,
el empeñoso, se decía que pasaba de juerga
en juerga, y que ya sólo confiaba en su talento
que había empezado a fumar cuando no había entrenamiento
y se peleaba en camarines con el que lo mirara.
La niña fregaba y se tocaba el vientre con señales de dolor
mientras su amado comenzó a pagar por putas después de los partidos.
Y a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda joven figura necesita ayuda de todas las demás.

4
Un día, pasados los meses, el entrenador, ese clásico profe
tan correcto tan moral, que las sabe siempre todas
fuera de la cancha, decidió que ya estaba bueno de tonteras,
mandó a Lizama a la reserva y para hacer más dura la ignominia
me puso en su lugar, cuando jamás jugué en esa parte de la cancha,
pero uno se debe a su técnico, uno hace lo que puede
uno tiene familia y respondí con algo de decoro.
El odio se instaló en el corazón del Cacho
y su rostro no pudo nunca más disimular.
Pero a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda débil figura necesita ayuda de todas las demás.

5
Lo llamaron un día para un entrenamiento
y por primera vez se puso el peto de suplente
me la juró en el camarín, me la juró camino de la cancha
pero uno tiene sus cosas bien puestas y no me iba a asustar
públicamente, a pesar de que me temblaran el mentón y las rodillas.
El partido fue duro muy duro, pensé que los minutos
bajo el sol le quitarían la demencia o al menos
lo pondrían menos bruto. Pelota dividida, final del partido
uno tiene que responderle a su familia, pensé, y fui con todo, como siempre.
En cuanto a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda figura necesita ayuda de todas las demás.

6
Mientras, la sirvienta de Lizama, como la llamaban los vecinos
todavía con dolores visitaba al ginecólogo,
ahí supo no sólo que seguía siendo fértil, sino que estaba encinta
nuevamente: dos meses y algo decían los exámenes.
Recibió la noticia del retoño con entusiasmo contenido
mas, un hijo es siempre un hijo, pensó, y José María
iba a ser un buen padre, llegaría más temprano
volvería a entrenar con ganas, dejarían juntos el desierto hacia Santiago
le diría una vez más te quiero después de penetrarla cada noche.
Y yo a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda mísera figura necesita ayuda de todas las demás.

7
Se escuchó un grito en el estadio
y el sonido claro de mis huesos, mis meniscos
al aire y mi carne en los zapatos de Lizama.
Me sacaron en andas, sin sentido ni rodilla
los médicos, en señal de horror, levantaban las cejas
no me dejaron mirar y el profe dijo que tomaría las medidas necesarias
así supe que ya no jugaría y comencé, con miedo, a llorar bajo la sábana.
José María, ahora ex jugador de Cobreloa, caminó repasando la jugada
hasta llegar a la pensión donde su novia lo esperaba, con las manos encogidas.
En cuanto a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda vil figura necesita ayuda de todas las demás.

8
Se escuchó un grito, ahora fuera de la cancha
los vecinos subieron la radio todo lo posible
nadie quiso saber el porqué de tanto escándalo
ella lloró –según contó a Carabineros– y eso lo alteró de tal manera
que la golpeó con ambos puños y con fuerza,
ciegamente, un grito siguió a otro hasta el silencio, 15 minutos después.
En urgencias, con las cejas todavía levantadas, constataron las lesiones
en el vientre feos moretones desde el cuello a la entrepierna,
Lizama ya no iba a ser un buen padre ni la tomaría de nuevo por las faldas.
Pero a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda triste figura necesita ayuda de todas las demás.

9
José María Lizama, nacido en noviembre
muerto el 2002 –me contaron– en la cárcel de Antofagasta
sentenciado por intento de homicidio y robo con violencia,
la figura y gran promesa de mi generación, hoy
quiere mostrarles el desconsuelo atroz de los que no llegamos a primera.
Ustedes que viajan en avión, duermen en hoteles y se llenan la boca
con la palabra esfuerzo, comisiones y agradecen al Señor por su destino,
no menosprecien a los jóvenes perdidos, porque duele demasiado
no salir más a una cancha para darle en la rodilla al sufrimiento.
Por eso, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda gran figura necesita ayuda de todas las demás.

6/02/2006

...al segundo tiempo del partido de vuelta



REENCARNACIÓN DE LOS SAQUEROS

Y vi que los guardalíneas, al segundo tiempo,
al segundo tiempo del partido de vuelta,
comenzaban a levantar sus banderines
como grises buitres, como flechas.

Y vi que los guardalíneas, al segundo tiempo,
llenos de esa ira que eran ellos mismos,
corrían con más ganas, persiguiéndonos
con los ojos llorosos por la envidia.

Y vi que los perdedores al final del partido
se encaramaban a sus espaldas pataleando
y con saliva renegaban del fracaso,
con sus manos hacia el cielo y a las cámaras.

Y vi muchas veces que los guardalíneas
nos quitaron sonriendo los triunfos del bolsillo.
Tened cuidado, señores guardalíneas,
con los últimos minutos en el último partido.

Ce hache ííí!!!



LA CIUDAD AZUL

1.
Amanece.
Se abren las puertas.
Los zancudos estiran las alas.
Los lagartos abren el hocico.
Cantan los sapos.
Cantan los grillos.
El sol entra en la ciénaga.

Llegan camionetas.
De ellas bajan contratistas.
Se tapan las narices.
Los dirigentes corren por pasillos.
Corren por el barro.
Arreglan su corbata.
Se arreglan los bigotes.

2.
El río es negro.
El río es verde.
Algunos ríos tienen brazos.
Los dirigentes tienen asesores.
Nuestras vidas son los ríos.
Algunos más que otros.
Los afluentes nunca van a dar al mar.
Las calles a avenidas.
Acá no hay calles.
No hay pavimento.
Nuestras vidas son los ríos.
En bolsillos de los dirigentes.
Los caimanes sonríen.
Los caimanes llegarán en invierno.
En invierno hay neblina.
Con neblina no se puede practicar.
Ni jugar a cabecearla con lo oscuro.

3.
Andan los lagartos.
Andan debajo la maleza.
Andan planeando algo.
Andan pensando en un nombre.
Andan en un buen negocio.
Andan enfermos por la usura.
Andan pensando en la rectoría.
Andan prófugos.
Andan escondidos en un decanato.
Andan viendo si la gente es tonta.
Andan mirando planos.
Andan sobre futuras instalaciones.
Andan sobre las maquetas de la ciudad.

4.
Orozco dice que será una gran idea.
La CORFUCH lo respalda.
Los azules caballeros aplauden la iniciativa.
Los socios recuerdan el estadio oxidado en la aduana.
Nadie les pregunta.

Orozco pide el apoyo de la hinchada.
Prepara un par de asados.
Un par de abrazos basta.
Comienza a venderse la idea.
Las ideas se venden solas y por kilo.
El block J se declara a favor.
Los socios recuerdan a Waldo Green y los potreros.
Los socios juegan carioca con la mesa directiva.
Orozco reparte las cartas.
Pedro Cárdenas debajo de la mesa las esconde.

5.
En los folletos aparecen monigotes.
Los monigotes son hijos de parlamentarios.
Los monigotes no se queman ni por su madre.
Los monigotes juegan en el pasto del proyecto.
Son la cara visible de La Nueva U.
Son rubios.
Tienen linda dentadura.
Familias antiguas.
Cristianos viejos.
Caricaturas del bullanguero.
Bullangueros sin frío.
Bullangueros sin hambre.
Bullangueros sin rabia entre las cejas.
Ellos lucen saludables.
Sin duda son felices.
Están siempre sonriendo
como Orozco en los folletos
de una gran ciudad azul.

6.
Vivimos en Maipú.
No en la frontera.

Vamos a tener que disimular.
Disimular el enojo.
Disimular la indignación.
Disimular que esta cuestión quede a la cresta.
Disimular el precio del pasaje.
El precio de la entrada.
El precio de los representantes.
El precio de la tierra que era nuestra.
Disimular el carnet falsificado.

Vivimos en Maipú.
Ahora Maipú es la frontera.

7.
El río una vez al año invierte su corriente.
Pero todo sigue igual.
Bajo la luna de otoño.
Por raza o azar.
Todo sigue detenido.
Bajo la misma luz azul.

Pero el río invierte su corriente.
Los zancudos vuelan en reversa.
Los lagartos se esconden de cola en sus guaridas.
Unos dirigentes sacan dinero de sus bolsillos.
Lo dejan en las mesas del club.
Con el dedo los niños borran iniciales marcadas con saliva.

El pasto de la ciudad azul hace agua.
Vuelven a crecer los árboles al pantano.
Las pelotas regresan por donde vinieron.
Los pelotas las siguen entusiastas.
El doctor vuelve al hospital.
El pastelero a sus pasteles.
Salas viaja desde Argentina para jugar por la U.
Cumplimos 25 años sin salir campeones.
El indio se ríe a mandíbula batiente.
Soportamos con dignidad la Libertadores.

Mariano Puyol tiene la mejor zurda del campeonato.
Gino Cofré es figura.
Franz Otto Arancibia corre nuevamente como el viento.
De espaldas hacia el túnel.
La U gana una liguilla de promoción.

Pelegrinni regresa de España.
Vuelve de Argentina.
Vuelve a salir segundo con la UC.
Olvida cómo dirigir sin un equipo millonario.
Toma el plantel luego de pasar por los potreros.

El monumental se hace pedazos.
Los ladrones salen del anonimato.
Llenan los diarios por semanas.
Desaparece el lumpen.
Renace y desaparece el Imperio Azul.
La U es otra vez de la clase media.
Se abren las grandes alamedas.
La familia vuelve a los estadios.

Los partidos se ven en blanco y negro.
Las teles regresan a las casas comerciales.
Los audífonos dan paso a la radio a pilas.
Revistas Estadio aparecen en los quioscos.
Peleamos con la UC los campeonatos.
El club es de la Universidad.
A nadie se le ocurre una gran ciudad a la cresta de la loma.

Anochece.
Se cierran las puertas.
El río invierte su sentido.
Y en Maipú mi abuelo grita nuevamente
CE HACHE ÍÍÍÍ!!!!

5/31/2006

Todas íbamos a ser reinas



LOS SUPLENTES

Todos íbamos a ser Eto’o
Todos íbamos a ser Preud'Homme
Todos íbamos a ser Juan Sebastián Verón.

Lo que pasa es que ni Fournier,
ni un cadete menor, ni aquellas fintas
del pequeño lateral cubriendo el poste.

Nada, ni en el aire una chilena:
Todos íbamos directo a los potreros.


5/26/2006

Del aire al aire...



ALTURAS DE CALAMA

i. Del aire al aire, como una red vacía,
iba Zamorano entre las canchas y la atmósfera, llegando y despidiendo.

ii. En las infinitas claridades de las praderas de Maipú
era una melena en busca de pelota:
Helo allí Helo allí
suspendido en el aire
Iván Luis Zamorano Zamora.

iii. Dando vueltas desde sí mismo hasta dar con las piernas de su madre.

iv. Y dale oh
Y dale oh
se escuchaba en el desierto de Atacama,
en las eternas y fosforescentes camisetas fundidas por el cobre
y arriba brillando el sol.

v. ¿Y quién fue el salvador de ese pueblo condenado?
Su sino fueron las cordilleras de Chile:
Cobresal y Cobreandino en una plegaria que se cruzó con el infinito del
desierto
donde los nevados no fueron otra cosa que espinas.

vi. Y así como su frente fue la corona que ciñó de sangre el horizonte,
nuestro héroe cruzó el Atlántico de un puro salto
para cabecear el sol del invasor
a quinientos años del pitazo inicial.

vii. Pero Zamorano volvió a cumplir el sueño de su padre,
a llenar de goles los lagos, las llanuras, las vertientes, las termas y
cuántacosa, no?

viii. Una vez más suspendido sobre el cielo, diluyéndose entre auras,
el eterno cobre de Chile.

ix. De las alturas el Pichichi cayó a lo más genital de lo terrestre
y el desierto negó su melena y repartió sus vestiduras:
Cobreloa 4 Colo-Colo 0
y el pétreo, sulfúrico y recontra infinito desierto de Atacama
le mostró el rojo del cobre: la tarjeta con la sangre
del pueblo de Chile.

x. Sube a nacer conmigo, Zamorano.

Dame la mano desde la profunda
zona de los goleadores expulsados.
No volverás del fondo de las redes.
No volverás del túnel subterráneo.
No volverá tu frente endurecida.
No volverá tu acento castellano.

Sube a nacer conmigo, Iván Bam Bam
Zamorano.

Turba mi sueño



EL CANTO CANARIO

–homenaje al Once Municipal–

El pensamiento de lo que América sería
si los clásicos del fútbol fueran trasmitidos por televisión
turba mi sueño.

El pensamiento de lo que América
El pensamiento de lo que América
El pensamiento de lo que América sería
si los clásicos del fútbol fueran trasmitidos por televisión
turba mi sueño.
Nunc dimittis servum tuum, Domine
ahora permite que me vaya
al Simeón Magaña, al Salvador
ante mis ojos
El pensamiento de lo que América
El pensamiento de lo que América
El pensamiento de lo que América sería
si los clásicos del fútbol fueran trasmitidos por televisión…
¡oh sí!,
turba mi sueño

4/24/2006

Estrellas lejanas







La luz me estremece
Veo estrellas lejanas
Pierdo el penalty

Por unos dólares más























POEMA 1991 (DE LA COMISIÓN DEL FÚTBOL)

Nunca nadie en todo el Bulla / llegó a imaginarse
que el más querido jugador del 90
ídolo, estrella y gran contratación de la Universidad de Chile
Patricio Nazario Yáñez de alta importancia, se decía, en la salvada del
descenso
imparable por ambos lados de la defensa según sus pergaminos
y que pasó lesionado gran parte de la temporada
con goce de sueldo
hubiera sido tan cara de raja a la hora de los quiubos
un hijo de puta en realidad.

Mucho / pero muchísimo peor de lo que sería Estay, Guevara o Donoso.
Se fue a negociar sin permiso de la hinchada o el directorio
sin que supiera la CORFUCH
nada menos que al equipo rival, al Único Rival.

Se sabe, se supo que gozó de altas ventajas comparativas
campeón de la Libertadores, jugando la Intercontinental / buenas canchas
buenos sueldos / buenos botines, pretemporadas en la Leonera
con estatus europeo, como si hubiera nacido en el Real Valladolid
el maricón.

Dicen que hoy la cuenta con gracia / y la contó mientras el Bulla se hundía
que se reía de San Luis, de su traspaso por 12 camisetas
y 3 pelotas de cuero / se burlaba y todavía se burla de nosotros
trabaja para la TV estatal y soporta mostrando sus dientes los comentarios
del Sapito.
Pero yo sabía, yo era un cabro chico / pero lo sabía
nunca creí cuando decía que es un honor vestir la camiseta azul
que siempre fue su sueño que mi corazón siempre fue, aquí y allá, etc.

(a los traidores se les aprovecha bien / ellos
haciéndose los giles / saben de jugadas de laboratorio, bacanales
secretos de camarín, lesiones escondidas.)

Pobre diablo Pato Yáñez, yo sabía / todavía sé
que estás hasta el cuello de pensiones alimenticias, mientras soportas los
discursos de Guarello,
Pato traidor

¿Qué más querís que te diga?